México está comprometido con la protección de los derechos humanos, a través de un sistema nacional sólido e instituciones especializadas a nivel nacional y estatal, e incluso a nivel local en algunos distritos.

La Reforma Constitucional de 2011 aumentó la protección de derechos humanos, garantizando el más alto nivel de protección, al aplicar las leyes nacionales o los tratados internacionales en los que México es parte.

En México, 17,000 funcionarios públicos han sido capacitados.

La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), es una de las instituciones independientes más fuertes y eficientes para la protección de los derechos humanos. Todas las recomendaciones emitidas por la CNDH durante la actual administración han sido aceptadas.

La promoción y protección de los Derechos Humanos es un mandato constitucional consagrado en el Artículo 1 de la Constitución mexicana que:

Resalta que la promoción, el respeto, la protección y la garantía de los derechos humanos deben estar en el centro de las acciones del gobierno mexicano y establece los derechos humanos como uno de los principios rectores de la política exterior mexicana.

El marco legal en México está sujeto a un proceso continuo de revisión y fortalecimiento, y es parte del diálogo y la cooperación en curso con los mecanismos internacionales de derechos humanos.

Se reconoce a México por ser un actor principal en los foros multilaterales de derechos humanos, fomentando un enfoque cooperativo, desarrollando normas internacionales y fortaleciendo los mecanismos de seguimiento.

Retos en cuestiones de derechos humanos

México reconoce que persisten los desafíos respecto a los problemas de derechos humanos en el país. Sin embargo, se han establecido leyes y políticas específicas para cada desafío. México trabaja para garantizar que las autoridades locales asuman sus responsabilidades y fortalezcan sus estrategias para la protección de los derechos humanos.